Sobre mí
Alberto Amengual
Fotógrafo de retrato editorial · Bilbao
Mi padre fotografiaba. Aprendí a mirar mucho antes de saber que estaba aprendiendo.
Hace un par de años me compré mi primera cámara y empecé como él me había enseñado sin enseñarme: solo, mirando. Calles, paisajes, viajes — cualquier cosa que pidiera ser fotografiada. Pero algo se asentó dentro de mí cuando empecé a fotografiar personas.
Hay una diferencia entre la luz que cae sobre una montaña y la luz que cae sobre una cara. La cara contesta. Tiene historia. Cuando consigues que alguien se relaje frente a la cámara, lo que aparece no es una pose: aparece quien es. Esa es la fotografía que quiero hacer.
La luz dirigida construye personajes. La luz natural revela personas.
Trabajo con luz natural por convicción. Me gusta el momento previo al disparo más que el disparo: la conversación, el silencio, el café, el tiempo. Mis sesiones no son rápidas — están pensadas para que dejes de actuar.
Fuera de la cámara soy un romántico excéntrico que ama otras épocas, el arte y la música. Si durante tu sesión te recomiendo un disco antiguo o un pintor del Renacimiento flamenco, no te asustes — forma parte del paquete.
Sony α7 III · Helios 44-2 · Luz natural